El agua cae en cortina por el borde
Durante la lluvia, en lugar de bajar por la bajante, cae por delante del canalón a lo largo de un tramo. Es la señal más evidente y significa obstrucción segura.
Retiramos pinaza, hojas y sedimento del canalón, desatascamos la bajante y comprobamos que el agua sale por donde tiene que salir. Y si el canalón ya está dañado, lo reparamos o lo sustituimos.
El canalón es la pieza más barata de mantener de toda la casa y la que más daño causa cuando se desatiende. Su trabajo consiste en recoger toda el agua que cae sobre la cubierta y llevarla lejos de la fachada y de los cimientos. Cuando se tapona, esa agua no desaparece: cae por donde puede, en cortina, justo contra el muro.
En Cambrils hay una circunstancia que lo agrava. Las lluvias fuertes no llegan repartidas, llegan concentradas: dos o tres episodios en otoño que descargan en horas lo que en otras zonas cae en semanas. Un canalón medio obstruido aguanta el chirimiri de todo el año y desborda justo el día que más agua tiene que evacuar.
Nuestro trabajo aquí es simple y hay que hacerlo bien: vaciar, desatascar, comprobar con agua que todo el recorrido evacua y avisarte de cualquier tramo que esté empezando a fallar.
Pinaza, sobre todo. En las urbanizaciones de Cambrils con pinos, las agujas se compactan en una masa que retiene agua como una esponja y que no se mueve sola. A eso se suman hojas, la arena fina que trae el viento de mar, restos de mortero de la propia cubierta y musgo que acaba echando raíz dentro del canal.
Esa mezcla hace dos cosas malas a la vez: tapona la salida y mantiene el metal permanentemente húmedo, lo que en ambiente salino acelera la corrosión y acorta la vida del canalón varios años.
Muchas veces el canalón está razonablemente limpio y el atasco está en la bajante, donde el diámetro se estrecha y todo lo que arrastra el agua se concentra. Es también donde entran nidos y donde se acumulan las bolas de pinaza compactada.
Lo comprobamos siempre, porque limpiar el canal y dejar la bajante tapada equivale a no haber hecho nada: el agua sigue sin poder irse. Se desatasca y se verifica con agua que el recorrido completo, hasta la salida, funciona.
El agua cae pegada a la fachada y la moja de forma continua durante horas. Esa fachada empapada tarda días en secarse y, si tiene alguna fisura o una junta abierta, acaba convirtiéndose en una filtración de agua hacia el interior. También se satura el terreno junto a los cimientos, que es la vía por la que después aparecen humedades en la parte baja de las paredes interiores.
En bloques con terraza, el desbordamiento suele acabar además en el vecino de abajo. Casi siempre es más barato prevenir esto con una limpieza que repararlo después.
No todo se resuelve limpiando. Con los años aparecen juntas abiertas que gotean, tramos perforados por la corrosión, soportes sueltos que hacen que el canal pierda la caída y se embalse el agua en el medio, y piezas de unión que ya no cierran.
Reparamos por tramos siempre que el resto está sano: se sustituye la sección dañada, se rehacen las juntas, se recolocan los soportes y se corrige la pendiente para que el agua vuelva a correr hacia la bajante. Cuando el deterioro está repartido a lo largo de todo el recorrido, reparar deja de compensar y lo decimos.
Montamos canalón donde no lo hay —muy habitual en los porches, garajes y ampliaciones de Cambrils que se construyeron sin él— y sustituimos instalaciones completas cuando la existente ha llegado al final de su vida. Calculamos la sección según la superficie de cubierta que va a recoger y el número de bajantes necesarias, porque un canalón infradimensionado desborda aunque esté impecable de limpio.
Aluminio lacado, que es la opción más equilibrada en zona costera: ligero, no se oxida y admite muchos acabados. Zinc, más caro y con mejor comportamiento a largo plazo, habitual en rehabilitación de casas antiguas. Y PVC, la opción económica, correcta en construcciones auxiliares aunque más sensible al sol directo con los años. Te contamos qué diferencia hay en precio y en duración y eliges tú.
Un canalón obstruido no se ve desde abajo, pero deja rastro. Estas seis señales son las que permiten detectarlo sin subir a comprobarlo, y todas aparecen bastante antes de que el agua llegue a entrar en casa.
Durante la lluvia, en lugar de bajar por la bajante, cae por delante del canalón a lo largo de un tramo. Es la señal más evidente y significa obstrucción segura.
Una banda vertical más sucia o más oscura bajo el alero. La marca la deja el agua que lleva meses resbalando por ahí cuando debería estar dentro del canalón.
Si hay vegetación asomando por el borde del canalón, dentro hay tierra suficiente para enraizar. Eso es mucha acumulación y bastante tiempo sin limpiarlo.
Con lluvia fuerte, una bajante que funciona se oye. Si no suena nada mientras cae agua, está tapada y todo el caudal se está desbordando arriba.
Siempre en el mismo punto después de llover. Indica que el agua cae concentrada ahí y se está filtrando hacia los cimientos.
Si visto desde la calle ha perdido la línea recta o cuelga por el centro, los soportes han cedido con el peso de lo acumulado y el agua ya se embalsa dentro.
Hay dos perfiles a los que este trabajo les resuelve un problema recurrente, y para ambos lo organizamos como un servicio de limpieza de canalones programado en lugar de un aviso puntual.
Las comunidades de propietarios suelen descubrir el canalón cuando ya hay una fachada manchada o un bajo con humedades, y entonces la reparación cuesta bastante más que el mantenimiento. Programamos la limpieza una vez al año, antes del otoño, y entregamos un informe con fotos del antes y el después para que el administrador lo tenga documentado y pueda justificar la partida en junta.
Los propietarios de segunda residencia tienen el problema contrario: no están aquí cuando cae la lluvia que provoca el destrozo, y se lo encuentran en Semana Santa. Subimos, limpiamos, comprobamos con agua y te enviamos las fotos por WhatsApp sin que tengas que desplazarte ni estar presente. Solo hace falta acceso a la parcela.
En ambos casos aprovechamos la visita para revisar desde el alero el estado del borde de la cubierta, que es una zona que no se ve desde ningún otro sitio, y te avisamos con fotos si algo está empezando a fallar.
Al terminar hacemos correr agua por todo el recorrido para verificar que evacua de verdad hasta la salida. Un canalón que parece limpio puede seguir sin desaguar.
Estando en el alero se ve el estado del borde de la cubierta y de los remates. Si algo está empezando a fallar te lo decimos, con fotos, aunque no toque hacerlo ahora.
Si al limpiar aparece un tramo perforado o un soporte suelto, se resuelve en la misma visita en lugar de tener que buscar a otro.
El salitre se come la tornillería y las uniones mucho antes aquí que tierra adentro. Eso condiciona qué material conviene, y lo tenemos en cuenta.
Metros aproximados de canalón, altura y si hay arbolado cerca. Con eso ya podemos orientarte.
Escalera o plataforma según altura y espacio disponible. Nunca improvisando apoyos.
Retirada de toda la acumulación del canal y desatasco de la bajante hasta la salida.
Comprobación del recorrido completo y localización de fugas en juntas o tramos perforados.
Nos llevamos todo lo retirado y te contamos con fotos qué hemos encontrado y qué conviene vigilar.
Se calcula sobre todo por metros lineales y por lo difícil que sea llegar. Una casa baja con canalón accesible desde escalera y un bloque de cuatro plantas que obliga a montar plataforma no juegan en la misma liga aunque tengan los mismos metros. Estos son los niveles orientativos.
| Trabajo | Coste | Qué hace variar el presupuesto |
|---|---|---|
| Limpieza de canalón y bajante | Económico | Metros lineales, altura y volumen acumulado |
| Desatasco de bajante obstruida | Económico | Longitud del trazado y tipo de obstrucción |
| Reparación por tramos | Moderado | Metros a sustituir, material y estado de los soportes |
| Sustitución completa de la instalación | Moderado | Metros totales, material elegido y número de bajantes |
| Instalación nueva donde no había | Moderado | Metros, sección necesaria y puntos de desagüe a crear |
| Medios de elevación | Moderado | Altura del edificio y espacio disponible en la calle |
Trabajamos a precio de mercado. De todo lo que hacemos, esta es la partida que más dinero ahorra a largo plazo: una limpieza periódica cuesta una fracción de lo que cuesta reparar una fachada mojada durante tres otoños seguidos.
Una limpieza a tiempo evita fachadas mojadas, filtraciones y una reparación que cuesta muchas veces más. Dinos cómo es tu casa y te pasamos presupuesto sin coste.
La evacuación del agua es solo una parte del mantenimiento. Descubre el resto de servicios de nuestra empresa de cubiertas en Cambrils.
Dinos los metros aproximados y la altura de la casa y te pasamos precio. Si hay arbolado cerca, mejor dejarlo listo antes del otoño.
Lunes a sábado, de 8:00 a 21:00
Si está entrando agua, mejor llamar que escribir.
Sin cobrar desplazamiento en toda la comarca.